¿Qué hace un consultor de IA?+
Hace de puente entre lo que la IA puede hacer y lo que el negocio necesita: encuentra dónde aporta valor real, diseña la solución, la implementa conectada a los sistemas que ya usás y deja al equipo trabajando con ella. Lo que se mide al final es tiempo ahorrado, menos errores y más productividad.
¿Hace falta comprar herramientas o licencias nuevas?+
No para empezar. La mayoría de las empresas ya pagan ChatGPT, Claude, Copilot o Gemini y los usan solo como chat. Empiezo por esas herramientas, así que los primeros resultados llegan sin sumar costos fijos. Si más adelante conviene incorporar algo, se decide con los números del ahorro sobre la mesa.
¿Cómo se cuida la información de mi empresa?+
Antes de conectar nada se define qué datos ve cada modelo y dónde se procesan. Si la información es sensible, se evalúan modelos locales en lugar de APIs en la nube y se suman protecciones contra inyección de prompts, dentro de las normas de protección de datos que te apliquen. Así aprovechás la IA sin exponer información tuya ni de tus clientes.
¿Cuánto cuesta?+
Depende del alcance. El diagnóstico se cotiza cerrado y de ahí sale un número por cada implementación, con el retorno estimado al lado: decidís sabiendo cuánto te devuelve cada peso. La charla inicial no se cobra.
¿Trabajás con pymes?+
Sobre todo con pymes y equipos reducidos. Son los que más ganan por peso invertido: no tienen un área de sistemas que absorba el trabajo manual, así que cada proceso que se resuelve se nota al día siguiente.
¿Trabajás de forma presencial o remota?+
Depende del proyecto. La mayor parte del trabajo es remoto desde Buenos Aires, así no pagás traslados innecesarios. Cuando el caso lo pide —un relevamiento en el lugar o una capacitación con todo el equipo— lo hacemos en persona.